
Efectivamente, al parecer a los 20 kilómetros de costa que tiene la ciudad deberíamos quitarle unos cuantos metros, concretamente los correspondientes a la playa de la zona del Hotel Aldiana, que pasó a llamarse Robinson para quedarse en ''el hotel de los alemanes'' como referencia para los motrileños, la Playa de la Cagaílla (nombre poco atractivo turíscicamente). Para exponer los hechos, recojo el testimonio de una amiga mía, la cual una noche se fue con su novio en moto a dicha zona. Pero cual fue su sorpresa cuando el guarda de seguridad del hotel les prohibió que permanecieran en dicha playa PÚBLICA a la que además, tras la negativa de estos dos, le añadió una amenaza de llamar a la policía. Dicho guarda se aprovechó de la juventud de estos chicos para que se marcharan del lugar ya que este tipo no tendría cojones de hacer eso a una persona adulta.
Aprovechando la reciente clausura de FITUR 2008 lanzo las siguientes preguntas: ¿Cuál es el turismo que realmente queremos? ¿Es bueno que se instalen hoteles como estos, en el que aparte de que se cometan cosas tan vergonzosas como estas, se ponga como condición a una motrileña que quiere trabajar en el servicio de limpieza a que sepa hablar en alemán? ¿El que un hotel como este fuera construido a tan pocos metros del mar, en una playa que desaparece de la noche a la mañana por culpa de un temporal? ¿Es realmente necesario apoyar la construcción de campos de golf cuando estos amenazan con la expropiación de los campings de la Playa de Poniente? y para concluir, ¿Cuándo desaparecerán las caravanas de Playa Granada? Esperamos que la actual Corporación se ponga las pilas en esto o si no, vamos a tener más de lo mismo.
1 comentario:
Si es que, lo que no pase en Motril... no pasa en ningún otro sitio. Pero que vamos, esto no es nuevo, ya se sabe que esto ocurre desde que pusieron el dichoso hotelito.
Publicar un comentario